DOCUMENTAL DERECHOS DE LA MUJER
miércoles 10 de junio de 2009
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DOCUMENTAL DERECHOS DE LA MUJER
martes 9 de junio de 2009
Libros y Webs de interés
Dejamos un link donde encontraréis toda la clasificación de libros y webs, según el ámbito de la mujer que hemos mencionado.
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¿Quiénes somos?
Somos tres alumnos de primer curso de la Licenciatura en Publicidad y Relaciones Públicas de la Universidad Complutense de Madrid.
A principio de curso decidimos escoger como tema para nuestro trabajo La mujer en tres ámbitos: doméstico, político y del espectáculo. La temática femenina en nuestro país nos interesa sobremanera porque es un asunto de candente actualidad, ya que estamos en un momento político y social de muchos cambios a este respecto. El Gobierno y las distintas asociaciones pro-derechos de la mujer, está llevando a cabo políticas de igualdad para tratar de alcanzar la paridad social. Por su parte, la sociedad tiene que dar un paso al frente con las herramientas que se le están proporcionando para dejar a un lado el sistema patriarcal en que estamos imbuidos y que coarta la libertad tanto de hombres como de mujeres. En cuanto a centrarnos en tres ámbitos concretos, nos ayudaba a focalizar nuestro trabajo y poder recopilar de forma mejor y más precisa la información necesaria para realizarlo. Además son apartados representativos, pues hablan tanto de la vida pública como privada de la mujer y de su representación y participación política.
UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID (UCM).
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN
PUBLICIDAD Y RRPP 1ºC
ALUMNOS:
Paula Ramírez Medina,
Ana Vayón Núñez,
Eduardo Vicente Movilla.
Mujer y política
Hasta 1981, la mujer en España no estaba reconocida como apta para tomar decisiones u ocupar puestos de trabajo relevantes. Desde que se instauró la democracia en España, el número de mujeres en cargos políticos ha ido aumentando progresivamente, todavía su presencia es muy inferior a la de los hombres. Parece que los partidos, para los grandes puestos sí apuestan por las mujeres, pero luego en los cargos más cotidianos como son las alcaldías, que pasan más desapercibidas, no apuestan mucho por ellas.
Según el Instituto Nacional de Estadística, la presencia de mujeres en los Ayuntamientos desde 1983 se ha ido aumentando, pero aún así, los hombres las superan de manera muy notable, ya que en el 2003, de cada 100 alcaldes, sólo 13 eran mujeres. En este sentido, una de las comunidades autónomas que presentan mayor porcentaje de mujeres ocupando ese puesto es Madrid, seguida de Murcia y de Andalucía respectivamente.
La II República fue la que abrió el camino a las mujeres para comenzar a participar en la vida política, tanto como profesionales de la misma como ejerciendo su derecho a voto. Este asunto fue muy controvertido, el 8 de mayo de 1931 se permitió gracias a un decreto que las mujeres pudiesen ser elegidas para diputadas. En las elecciones celebradas en junio de aquel año fueron elegidas dos mujeres diputadas, Clara Campoamor (Partido Radical) y Victoria Kent (Izquierda Republicana): dos mujeres de un total de 465 diputados. Pero el derecho a voto en igualdad de condiciones que los hombres tardaría aún más en llegar. Los partidos de izquierdas temían que se pusiera en peligro a la República, pues las mujeres eran más conservadoras en general, por su educación y porque tenían en mayor consideración aquello que les decía el cura. Como estas razones no podían darse por válidas, argumentaron una supuesta incapacidad biológica de la mujer para ser racional, que el derecho a voto traería problemas matrimoniales o que sólo las mujeres mayores de 45 años estaban en plenas facultades para ejercer el voto (mientras que los hombres podían hacerlo desde los 23). Finalmente, tras miles de discusiones y proyectos y contraproyectos de ley, las mujeres pudieron participar por primera vez en las elecciones de 1933.
La concesión del voto, como la del divorcio, fueron logros de la mujer en el periodo republicano, pero logros tan efímeros como el propio régimen que los había posibilitado. La Guerra Civil y el nuevo Estado impuesto tras la victoria de las fuerzas franquistas el 1 de abril de 1939 darían al traste con todo lo conseguido. Habría que esperar al cierre de ese largo paréntesis de 40 años para que las mujeres recuperaran el punto de partida que significó la conquista del voto en 1931.
Las mujeres de hoy en día tenemos mucho que agradecer a las que lucharon en el pasado por la consecución de nuestros derechos más básicos. Aunque la igualdad social aún no ha llegado, es imprescindible que la igualdad política y judicial nos ampare para poder progresar hacia un mundo de paridad total y real.
Paula Ramírez Medina
Mujer y hogar
Desde las administraciones públicas y el Gobierno parece que se está poniendo empeño en lograr una igualdad entre hombres y mujeres, creándose incluso un Ministerio que se ocupe de esos asuntos. Pero la realidad social aún está lejos de cumplir las expectativas.
Las estadísticas sobre mujer y trabajo remunerado y no remunerado son reveladoras. Pese a que la mujer se ha incorporado al mercado laboral, y que trabajen fuera de casa se ha convertido casi en tan habitual como que lo hagan los hombres, son ellas las que siguen dedicando al mayor parte de su tiempo a las labores domésticas. De media, las mujeres de entre 20 y 74 años dedican un 200% más de tiempo que los hombres a las tareas del hogar. Al menos el 80% de las mujeres hacen este tipo de tareas cada día, cuando menos del 30% de los hombres las llevan a cabo, a lo que hay que sumarles que las mujeres dedican un tiempo 6 ó 7 veces mayor que ellos. Esto repercute en que ellas tengan menos tiempo libre y más problemas de salud.
También hay notables diferencias en lo que respecta al cuidado y crianza de los hijos, que se presupone que corresponde en mayor medida a la madre. Mientras que a las mujeres les corresponden 16 semanas de baja por maternidad, los hombres sólo cuentan con 15 días y si desearan pasar más tiempo con su hijo recién nacido sería a costa de quitarle tiempo a su esposa. Esto está intentando cambiarse gracias a una nueva ley que entrará en vigor en 2011, por la que los hombres podrán disfrutar de 4 semanas de permiso para cuidar y disfrutar de sus retoños.
La sociedad española está sin duda avanzando hacia la igualdad en muchos aspectos, pero la cuestión femenina viene de muy lejos. Es un rasgo educacional muy arraigado que va a tardar en erradicarse. Hasta no hace mucho tiempo, en las escuelas se transmitían pautas de comportamiento basadas en la función doméstica de la mujer. Concebida como “ángel del hogar”, su labor debía dedicarse en exclusiva a los quehaceres domésticos y al cuidado de la familia. El modelo de género establecido en la sociedad liberal española garantizaba la subordinación de la mujer al varón y establecía unas pautas muy estrictas para su actuación social. El reconocimiento oficial del derecho a la educación superior no se produjo hasta 1910. A lo largo de todo el siglo XIX, el analfabetismo femenino se mantuvo en tasas enormemente altas que rondaban el 70% en muchas zonas a fines de la centuria.
Todo esto se justificaba en la época por una supuesta inferioridad genética que convertía a la mujer en un ser pasivo, sólo apto para la reproducción, y un mero complemento del hombre. Incluso algunos pensadores llegaron a afirmar que la igualación de la mujer al hombre supondría “el fin de la institución del matrimonio, la muerte del amor y la ruina de la raza humana”. Estas justificaciones estaban muy arraigadas en España y eran aceptadas tanto por hombres como por mujeres y tanto por conservadores como por progresistas.
Eduardo Vicente Movilla
Mujer y espectáculo
Desde sus inicios, los relatos que cuenta el cine han afectado a generaciones de personas mediante sus argumentos, sus contenidos, sus imágenes y sus ideas. La mujer ha tenido un papel preponderante y significativo en todo esto. Desde las primeras mujeres directoras, como la parisina Alice Guy-Blaché, que empezó a relacionarse con el cine en el año 1894 y que hizo cerca de mil películas, hasta las últimas generaciones de mujeres directoras y productoras. El cine, sin embargo, como otros medios, ha evolucionado su lenguaje al mismo tiempo y ritmo que lo ha hecho la sociedad. También en la creación y ajuste de estereotipos. El tratamiento que se ha hecho de la mujer en el cine ha pasado por todas las vicisitudes que su invisibilida
d, dependencia o su visibilidad e independencia ha recorrido en los últimos cien años.
Cada vez es más frecuente en el cine descubrir visiones que tienen que ver con la situación actual de la mujer, desde puntos de vista muy dispares, existen cada vez más mujeres cineastas, directoras y productoras, y la sociedad responde, y el cine refleja, cada vez con mayor énfasis, una forma de plantear el mundo y sus conflictos en los que la mujer es cada vez más visible y responsable, en contra de la visión mayoritariamente masculina y patriarcal que predomina aún en la sociedad.
No hace falta ser una feminista combativa para reconocer que el mundo literario ha sido durante siglos un gentlemen’s club y que, hasta épocas recientes, la visión que las letras nos han ofrecido de la mujer, con raras excepciones, ha sido a través de la mirada, casi siempre interesada o miope, de los hombres. Así lo ha sido también en las representaciones teatrales, pues los autores de las piezas eran varones en su mayoría. Además durante mucho tiempo no se ha permitido a las mujeres representar, negándoseles su derecho a expresarse artísticamente.
Sin duda en la actualidad el instrumento de ocio y espectáculo más relevante es la televisión, hasta el punto de que lo que no aparece en televisión “no existe”, no es visible. En la mayoría de las series televisivas, en los culebrones, tertulias, etc. que ocupan un gran porcentaje de sus horas de emisión, tienen siempre como modelo de conducta a mujeres que son utilizadas y humilladas por hombres atractivos y poderosos. El físico, el dinero y las relaciones sentimentales son elevadas a categorías impensables, para alcanzar una importancia desmesurada. Igualmente, y no por ello menos importante, la publicidad sigue presentando a la mujer como mero objeto de deseo y reclamo para vender automóviles, perfumes o chicles. Bien es cierto que algo está cambiando y que cada vez aparecen más mujeres periodistas presentando informativos y programas sobre actualidad, siendo muy importante la visibilización de las mujeres profesionales a través de los medios para su reconocimiento social.

